
Guía para instalar puntos de recarga en hoteles
Si quieres ir más allá de hacer el check y asegurarte de que tu hotel cumple con las necesidades de recarga eléctrica de tus clientes, te traemos esta guía con recomendaciones para instalar puntos de recarga en hoteles.
Verano, vacaciones, viajes y cada vez hay más vehículos eléctricos en nuestro país.
Muchos de estos viajeros pasan sus vacaciones en hoteles o alojamientos turísticos. Por eso es importante poder atender esta nueva necesidad de recargar los vehículos de cada vez más clientes.
Un servicio de movilidad eléctrica para un hotel ya no es un lujo o una opción, es una necesidad de los clientes que hay que atender.
Para poder hacerlo de la mejor forma posible hay que tener en cuenta algunos elementos y tomar algunas decisiones para que tu hotel pueda aprovechar al máximo la movilidad eléctrica como parte de la operativa diaria.
Por eso desde Plugspot hemos preparado esta guía para que puedas diseñar la instalación de puntos de recarga que mejor se ajuste a tus necesidades y la de tus clientes, pero si tienes cualquier duda llama o escribe y estaremos encantados de ayudarte.
Guía para instalar puntos de recarga en hoteles: consejos y recomendaciones
Instalar uno, o varios, puntos de recarga en un hotel no es complicado, pero si hay decisiones que tomar antes de lanzarse a ello para asegurarse el mejor servicio para tus clientes y la mayor rentabilidad posible.
Los elementos clave de una instalación de puntos de recarga en un hotel son:
- Potencia de los puntos de recarga: carga lenta o carga rápida
- Acceso a la instalación: privada o pública.
- ¿Servicio de pago o gratuito?
- Como gestionar la instalación: acceso libre, tarjetas RFID, TPV o app.
- Mantenimiento preventivo y correctivo.
- ¿Operador o gestión propia?
Veamos uno por uno que hay que valorar en cada punto y como unas decisiones afectan a otras.
Potencia de los puntos de recarga: carga lenta o carga rápida
Para tu instalación puedes elegir entre una instalación de cargadores lentos (7,4kW – 22kW) u optar por cargadores de carga rápida que van desde los 40kW hasta potencias cada vez mayores, pero el rango actual está entre los 140kW – 400kW.
Lo primero que hay que valorar es quien es el cliente tipo del hotel o del cargador.
Carga lenta
Recomendada cuando tus clientes pasan largas horas en el hotel o aparcan por la noche. No hay una necesidad de recargar rápido.
- A favor: instalaciones más económicas, normalmente no necesitas contratar más potencia y se pueden instalar en aparcamientos existentes sin problema.
- En contra: tiempos de carga más lentos, menor rotación de clientes usando el cargador y será más difícil atraer a terceros que vengan al hotel sólo a recargar.
Carga rápida
Recomendada cuando tus clientes necesitan cargar rápido o tu hotel está ubicado en una zona donde tenga sentido atraer a usuarios de vehículos eléctricos (zonas de carretera, centros turísticos, restaurantes).
- A favor: tiempos de recarga menores, más posibilidades de que el cargador se use por más gente que sólo tus clientes del hotel y posibilidades de mayores ingresos.
- En contra: instalaciones más costosas y complejas (tardarás más o menos en recuperar la inversión en función del uso y el precio al que ofrezcas el servicio), mayor rotación de clientes usando el cargador, normalmente se hará necesario un aumento de potencia o un nuevo suministro y será más fácil atraer a terceros que vengan al hotel sólo a recargar.
En función del tipo de ubicación y del perfil de tus clientes será recomendable un tipo de instalación u otra, o incluso una combinación de ambas.
Acceso a la instalación: privada o pública
Las propias características del hotel van a fijar en la mayoría de casos el tipo de acceso que se le puede dar al cargador (parking propio, ubicación, si el hotel cuenta con servicios adicionales como instalaciones deportivas, restaurantes, etc.).
Lo primero que hay que decidir es si los cargadores van a ser de uso exclusivo para clientes del hotel o no.
Si los reservamos sólo para clientes del hotel serán de acceso privado y, en función del sistema de acceso a los mismos, deberemos controlar que así sea.
Este control es importante sobre todo si la recarga es gratuita, ya que no querremos usuarios de fuera del hotel utilizando la instalación sin pagar y sin que los clientes del hotel puedan hacer uso del servicio.
Si por el contrario lo que queremos es maximizar el número de usuarios de los puntos de recarga lo mejor es permitir un acceso público.
El permitir un acceso público nos obligará a optar por sistemas de gestión que no dependan del hotel como son la instalación de un TPV o la gestión por aplicación móvil de un operador como Plugspot.
El permitir un acceso público a los puntos de recarga puede encarecer algo la instalación (hay que añadir algunos accesorios) pero nos permite obtener más ingresos.
No obstante no todas las ubicaciones de hoteles son recomendables para explotar un cargador público, y muchas veces pesa más el ofrecer un servicio de cortesía a los clientes del hotel que ingresar algo más.
¿Servicio de pago o gratuito?
Hace pocos años el cobro del servicio de recarga era una excepción, hoy en día los usuarios de vehículos eléctricos entienden que pagar por este servicio es normal.
No obstante hay hoteles que siguen ofreciendo este servicio como una cortesía gratuita para sus clientes.
Muchas veces es una decisión comercial la de cobrar o no, pero si decides cobrar esto es lo que hay que tener en cuenta:
- Instala potencias de 7,4kW o más. No es muy justificable cobrar a clientes por potencias menores.
- Cuanto mayor sea la velocidad de recarga mayor será el precio €/kWh que podrás fijar.
- Aún así ten en cuenta que aunque cobrar más por potencias mayores es razonable puede que a tus clientes no les interese por que haya alternativas de recarga lenta cercanas más económicas que en la práctica ofrecen el mismo servicio (recargar el vehículo). Por eso es importante considerar todos los elementos.
- Necesitarás instrumentos que te permitan el cobro:
- Gestión desde la recepción del hotel con tarjetas RFID
- Instalación de un TPV en el propio cargador
- Delegar la gestión diaria y el cobro en un operador como Plugspot.
También puede ser que decidas no cobrar por el servicio y ofrecerlo como una atención, pero los usuarios están dispuestos a pagar si el servicio ofrece la calidad necesaria.
Como gestionar el acceso a la instalación: acceso libre, tarjetas RFID, TPV o app.
Como en el resto de elementos a considerar no hay mejor ni peor alternativa, si no la que mejor se adapte a tu operativa, necesidades y complejidad de la instalación.
Acceso libre
Supone dejar los puntos de recarga sin bloquear y que cualquier usuario que llegue al punto pueda conectarse y cargar gratis.
Para poder considerar esta opción se asumirá que la recarga es una atención comercial pero sobre todo es importante tener un control de acceso físico a donde está ubicado el cargador.
Sin ese control cualquier podrá llegar, conectarse y cargar. No sólo estarás regalando esa energía si no que tus clientes no podrán hacer uso de la instalación.
Tarjetas RFID
Esta opción es suficiente para la gran mayoría de hoteles, salvo que vayas a tener acceso público o tener un mayor control sobre la instalación.
Las tarjetas RFID son tarjetas que se usan para desbloquear los cargadores. Se programan de tal forma que sólo con esas tarjetas se pueden usar los cargadores.
En la práctica estas tarjetas se suelen guardar en recepción y se les ofrece a los clientes del hotel para que usen los puntos de recarga.
Tendrás que tener un registro de quien tiene las tarjetas para poder controlar la instalación y su uso.
Con estas tarjetas hay hoteles que cobran una tarifa plana diaria de recarga, el usuario es libre de cargar cuando quiera, y una fianza por si no se devuelve la tarjeta.
Se puede configurar el control de estas tarjetas fácilmente para gestionar su activación o desactivación, darlas de baja por si se pierden o no vuelven, etc.
Como puedes ver este sistema de gestión es complicado si tus cargadores son de acceso público, ya que el personal de recepción no puede estar controlando permanentemente el uso de la instalación.
TPV
Una opción cada vez más presente, sobre todo en estaciones de potencias elevadas y de acceso público.
En este caso se instala un TPV como accesorio al punto de recarga.
En la práctica el cargador pasa a funcionar como cualquier máquina donde hay un TPV instalado: el usuario pasa su tarjeta de pago, se pre-autoriza un importe y se completa la recarga.
Instalar un TPV encarece algo la instalación, con lo que es una opción que se ve más en instalaciones de cargadores rápidos donde estos se van a explotar con acceso público.
Con un TPV facilitamos la operativa (el cargador funciona solo) pero perdemos visibilidad sobre quien lo usa (clientes o no, usuarios recurrentes, etc.) y control de acceso.
Aplicación móvil
Una opción cada vez más presente, sobre todo en estaciones de potencias elevadas y de acceso público.
Tener una aplicación móvil para el uso de los puntos de recarga supone contratar los servicios de un gestor especializado, como puede ser Plugspot.
En la práctica supone que tu hotel se desentiende del día a día del cargador: tus clientes se descargan la aplicación, se registran, introducen su método de pago y desde ese momento pueden llevar a cabo sus sesiones de recarga.
En función del acuerdo con el proveedor de la aplicación y el servicio de recarga que ofrezca, los ingresos que recibas podrán variar.
Por lo general es una opción que añade un pequeño coste pero a cambio permite que tu hotel y su personal se enfoquen en atender a los clientes en el establecimiento y externalizar ese servicio de recarga.
Mantenimiento preventivo y correctivo
Como cualquier instalación de tu hotel los puntos de recarga necesitarán mantenimiento para asegurarte de que funcionan correctamente.
En instalaciones de puntos de recarga hablamos de dos tipos de mantenimiento: preventivo y correctivo.
Mantenimiento preventivo
Como su nombre indica es un mantenimiento enfocado en prevenir que puedan aparecer errores de funcionamiento en la instalación.
Se suelen fijar visitas cada seis meses para comprobar conexiones, limpieza, protecciones, pruebas de carga y en general asegurarse de que no hay nada que pueda hacer dejar de funcionar la instalación.
Mantenimiento correctivo
Son las visitas de mantenimiento antes fallos de la instalación derivados de problemas generales de la red (sobretensiones), mal uso (un cliente pasa por encima de la manguera) o accidentes y actos vandálicos.
Puede ser que todo el mantenimiento se internalice con el propio personal del hotel o que se externalice a la empresa que ha realizado la instalación o provea el servicio de recarga.
¿Operador o gestión propia?
Esto casi merece un post aparte, pero vamos a intentar resumir los principales puntos a considerar como propietario o gestor de un hotel.
Como propietario o gestor de un hotel existen dos opciones para contar con puntos de recarga en el mismo:
- Correr con los gastos de la instalación de puntos de recarga, total o parcialmente, y explotarlos como parte del negocio. Aquí normalmente necesitaras un operador externo, pero no siempre.
- Firmar un acuerdo con un operador para que este lleve a cabo su instalación a cambio de un pago.
No hay una decisión mejor o peor, simplemente aquella que mejor se ajuste a las necesidades y objetivos de tu activo.
Acuerdo con operador de puntos de recarga
En este caso se cede terreno o plazas de aparcamiento en tu hotel a un operador especializado para que lleve a cabo su instalación, solicite su suministro eléctrico propio y explote sus puntos de recarga.
A cambio, tu hotel recibirá un pago fijo por plaza o un porcentaje de los ingresos. Eso dependerá del acuerdo que se alcance.
- A favor: inversión cero y tu hotel cuenta con puntos de recarga, recibes un ingreso en función de lo que acuerdes con el operador.
- En contra: la propiedad de la instalación es del operador, las decisiones de explotación (precio, tarifas, usuarios, acciones comerciales etc.) son del operador, la imagen de marca es la del operador y se pierde el potencial ingreso total de la instalación.
Los contratos con estos operadores suelen ser de entre 10 a 20 años, con lo que hay que valorar bien la cesión del espacio y la cesión de ingresos durante ese tiempo.
Gestión propia de tus puntos de recarga
Como alternativa a la figura del operador externo tu hotel puede decidir tener sus propios puntos de recarga y explotarlos.
No son instalaciones con un coste demasiado elevado y te permite retener el control sobre la instalación y los ingresos.
- A favor: tu hotel es propietario de la instalación y por tanto todas las decisiones de explotación (precios, tarifas, grupos de usuarios, etc.) son tuyas; puedes llevar a cabo acciones comerciales con los puntos de recarga; la imagen corporativa de los cargadores será la tuya y todos los ingresos del cargador son para tu hotel.
- En contra: debes realizar la inversión de la instalación; en función del tipo de gestión que elijas tu personal deberá dedicar más o menos tiempo a atender la instalación.
Como puedes ver son varias las decisiones que hay que tomar para asegurarte de que tu hotel cuenta con la mejor instalación de puntos de recarga posible.
En Plugspot trabajamos con hoteles y empresas para asesorar en el tipo de instalación que necesitan, llevarla a cabo e implementar la solución de gestión que mejor se adapte a cada activo.
Si quieres que te ayudemos a definir el tipo de instalación que necesitas o tienes cualquier duda estaremos encantados de poder charlar contigo y ayudarte.





